Ejercicio Para la Persona Perezosa

The English version of this post is Exercise for the Lazy Person. The Spanish translation is my own and may contain errors. I invite native speakers of the language to comment on my errors and to suggest corrections. Aquí está una traducción en español de Exercise for the Lazy Person.

Mi doctor nuevo me preguntó recién — ¿Usted ejercita?  Es uno de las preguntas que preguntán los doctores.  Mi doctor viejo me preguntó la cosa misma.  De hecho, desde que tengo memoria, esto ha estado un asunto para discussión en todos exámenes físicos anuales.  Sé que estos chicos toman notas; tal vez nunca las leen, porque mi respuesta ha estado bastante consistente, algo parecido a –  ¡Dios mío! No suficiente!

Hasta que yo jubiló, tenía una excusa verdaderamente plausible por mi falta de actividad vigorosa.  Incluyendo el tiempo para viajar diariamente al trabajo, mi horario de trabajo consistió de 12-horas días.  En casa, apenas tuve tiempo para comer, dormir, ducharme, y cambiar mis ropas.  Ejercicio nunca ha estado mi idea de actividad de ocio.  Siempre hay cosas muy interesantes para hacer – una muy baja barra teniendo en cuenta que ejercicio es completamente aburrido.

Pero en cada exámen físico anual, lo prometí a mi doctor que yo haría un esfuerzo.  Como una seña de buen fé, compré una cinta para correr, en algún lugar sobre la marcha, probablemente hace una década. Es un aparato genial que ahorra a la persona perezosa de tener que ir afuera para tomar un trote.  Además, tener una cinta para correr en mi sótano significó que yo ya no tenía que decidir qué ponerse en caso de que alguien me vio correr. Supongo que yo podría haber invertido en algunas ropas de correr elegantes por el precio de la cinta de correr, pero mi real problema sobre corriendo afuera, aún en la ropa más reciente, fue que ejercitar en publico significa aguantando a sí mismo como Una Persona Quien Ejercitar. Para una persona perezosa, como yo, esto es fundamentalmente una actividad fraudulenta.  Su práctica continuada, estoy seguro, podría hacer cosas malas a mi psique.

El aspecto negativo de adquiriendo la cinta para correr fue que eliminó varias excusas perfectamente buena que he dependido para no ejercitando mucho.  Yo ya no podría culpar una deficiencia de vestuario, preservación de mi salud mental, o mal tiempo. Así, mi argumento de suplencia fue tiempo y el hecho que como un diligente, productiva,empleada persona, trabajando 12-horas días, me merecía un rato para descansar. Ejercicio, por definición, no es descansando. Tomando tiempo para correr en la cinta para correr reducía el tiempo disponible para relajación pura, algo que ni siquiera un médico debe reconocer como beneficioso, si no fundamental, para salud.

Usualmente mi doctor compró este argumento y dejó caer la tema, pero creo que él hizo una nota de ello.

Mi médico viejo (quien es en realidad más joven que yo) se convertió en mi viejo médico más temprano este año. Él me envió una amable forma de carta que dijo que él había hecho su “maximal contribución” y sentido que fuera improbable que él podría ser capaz de continuar como mi primario proveedor de servicios médicos. Espero sinceramente que mi resistancia constante contra ejercicio no fue un factor grande en su decisión para proseguir una carrera nueva.

Yo ya había jubilado por el tiempo conocí a mi nuevo doctor, quien no es realmente un “nuevo” doctor, haber estado en el negocio para muchos años. Él no ha sido mi doctor antes, aunque, así  le voy a llamar mi nuevo doctor. Quizás, yo debería preguntar a mi nuevo doctor cerca de sus planes de carrera, pero no quiero le pongo en un aprieto.

Bueno, mi doctor me preguntó — ¿Usted ejercita?  Dí cuenta que mi falta-de-tiempo excusa faltaba un grado de credibílidad veniendo de un jubilado. Estuve preparado para la pregunta, no obstante. Desde entonces el principio de jubilación, he redoblado mi rútina de ejercicio en la cinta de correr desde 12 minutos, dos veces por semana, a 12 minutos cada mañana.  Me siento que esto es un substancial nivel nuevo de compromiso a ejercicio. En una característica demonstración de mi franqueza, expliqué a mi doctor que 12 minutos fue como todo que yo podría aguantar – bien, correr – en la cinta de correr sin estar vencido con aburrimiento. Él sonreí, indulgentemente, y recomendó que yo aumento mi diario ejercicio físical a 30 minutos. No tiene que estar todo al mismo tiempo – él me aseguró. Mencioné que a veces doy un paseo o monto mi bicicleta (en un momento de entusiasmo el verano pasado, compré también una bicicleta estacionaria, que ahora ocupa más espacio en mi sótano cerca de la cinta de correr). Él dijo que caminadas contaría. La cosa importante es hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio cada día.

Esta tarde, di un paseo. Gasté cerca de una hora lo haciendo, así me parece que estoy con ventaja. Caminando es bueno, y no es tan aburrido como la cinta de correr. Hoy, las hojas de otoño estaban en color glorioso, y no hacía muy frío. A dar una caminata, no tiene que llevar puesto un traje para correr. Saludé con la cabeza y sonreí a personas a lo largo del camino. No me sentí como un fraude.

Pido disculpas a hablantes de español por adelantado por esos errores que estoy seguro a hacer. Espero que cualquier hablantes de español quien van a leer mis traducciones me permitirán saber sobre mis errores y van a sugerir enmiendas.

Share This:

Hits: 518

Some other stuff for later,

  • 69
    I recently visited the website of the Center on Aging Studies Without Walls at the University of Missouri—Kansas City. Within the website, there is a section that discusses the concept of “successful aging.” It has not escaped my notice that I am aging. Aging being what it is, I have…
  • 65
    The English version of this post is What (Did You Say)? The Spanish translation is my own and may contain errors. I invite native speakers of the language to comment on my errors and to suggest corrections. Aquí está una traducción en español de What (Did You Say)? Con demasiado…
  • 48
    Too often, I find myself saying “What?” in conversations because I do not understand something that the other person has just said. People just don’t speak up the way they used to. I have become more aware of this reluctance in others to speak clearly as I have gotten older.…

Daring Greatly

One of the few things that I planned to do when I retired was to read Edmund Morris’ monumental three-volume biography of Theodore Roosevelt.   I had been curious about the life of our twenty-sixth President for some time, and I bought the Morris set months before I retired.

Not long after my retirement date, I began reading the biography, and eventually I completed that part of my retirement plan.  One of the best known Roosevelt quotes came from a speech he delivered after his presidency.

Roosevelt, anticipating his retirement from office, planned a nine-month African safari.  Now, that’s a retirement plan!  Teddy did not mess around.  After completing his hike through Africa, Roosevelt toured Europe during the spring of 1910.  On April 23, he delivered a speech at the Sorbonne in Paris.  As Morris describes, Roosevelt’s audience of some 900 students and 2,000 ticket-holders gave the loudest applause “when he attacked skeptics ‘of lettered leisure’ who, cloistered in academe, ‘sneered’ at anyone trying to make the real world better.”  Although Roosevelt himself was surprised by the success of the speech, it almost immediately gained fame for the following lines:

It is not the critic who counts; not the man who points out how the strong man stumbles, or where the doer of deeds could have done them better.  The credit belongs to the man who is actually in the arena, whose face is marred by dust and sweat and blood; who strives valiantly; who errs, and comes short again and again, because there is no effort without error and shortcomings; but who does actually strive to do the deeds; who knows the great enthusiasms, the great devotions; who spends himself in a worthy cause; who at the best knows in the end the triumph of high achievement, and who at the worst, if he fails, at least fails while daring greatly, so that his place shall never be with those cold and timid souls who know neither victory nor defeat.

When I read these words in the biography, I realized that I had read them before.  I recalled that a colleague had framed this quotation and had hung it on the wall of his office.  My colleague, himself, was one who “dared greatly.” He devoted his professional career as a lawyer to many worthy causes, even when others considered his efforts to be foolhardy.  The words on his wall were both a tribute to Theodore Roosevelt and an apt epitaph for the man I knew.

Theodore Roosevelt was one of the greatest presidents our country has ever had.  It is not a mistake that his image is carved on Mount Rushmore alongside Washington, Jefferson and Lincoln.  He was in many ways a remarkable man, and could justly be considered the first president of the modern era.  Reading about his life was an inspiring beginning to my own next chapter.

Share This:

Hits: 984

Some other stuff for later,

  • 54
    I retired ten months ago, or so, at the beginning of 2013.  My retirement was by choice.  It was not a sudden thing. I had been thinking about it for two or three years.  My wife retired in 2009. I was not forced to retire due to loss of a…
  • 48
    When I mentioned my impending retirement, a retired friend advised me: “Make sure you have a plan.”  The reason why this is important, he confided, was so that I would not end up spending my days in retirement sitting around in my underwear watching television. It seemed like good advice. …
  • 47
    The English version of this post is Daring Greatly. The Spanish translation is my own and may contain errors. I invite native speakers of the language to comment on my errors and to suggest corrections. Aquí está una traducción en español de Daring Greatly. Uno de las pocas cosas que…

Más Tarde, Coma